Oposiciones nacionales y Formación Profesional | LA ENTREVISTA PERSONAL PARA LAS FUERZAS Y CUERPOS DE SEGURIDAD DEL ESTADO

LA ENTREVISTA PERSONAL PARA LAS FUERZAS Y CUERPOS DE SEGURIDAD DEL ESTADO

21 Ene LA ENTREVISTA PERSONAL PARA LAS FUERZAS Y CUERPOS DE SEGURIDAD DEL ESTADO

Los aspirantes a la Escala Básica del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) se enfrentarán a la prueba de la entrevista personal a partir del 28 de enero. Una evaluación que garantiza el contacto más directo entre los aspirantes a Policía Nacional y sus examinadores.

A través de una conversación directa, el tribunal calificador, un equipo de psicólogos y el entrevistador buscan ahondar en la personalidad, actitud y capacidades del candidato. La finalidad de la entrevista es recabar toda aquella información que le permita al entrevistador hacerse una mejor idea de las capacidades o idoneidad de la persona que opta al puesto. Es considerada un elemento idóneo como selección de personal, aunque existen dudas sobre su capacidad para ser objetiva . Por ello el entrevistado debe tomársela con suma seriedad, y conseguir hacer ver al entrevistador que él es la persona idónea para desempeñar el puesto ofertado. Es importante dejar claro que no es un mero trámite, ya que puede ser decisiva y hay que prepararla en su justa medida, para no improvisar. Una adecuada preparación de la entrevista puede dar confianza, naturalidad y la imagen buscada por el entrevistador.

De ahí, que sea fundamental estar preparado para evitar respuestas que puedan generar desconfianza, sean contradictorias o que hagan dudar a los examinadores sobre el potencial del aspirante para formar parte del Cuerpo Nacional de Policía.

La entrevista, normalmente, se utiliza combinada con otras técnicas de resultado, con las cuales se permite conocer mejor la personalidad del aspirante, tales como test psicotécnicos, de personalidad, de conocimiento. Estos test se habrán realizado previamente, y el entrevistador dispondrá de datos necesarios sobre la personalidad del entrevistado, dirigiendo la entrevista hacia aquellos aspectos sobre los que desea incidir, obtenidos en dichos test.

Con la entrevista se trabaja la comunicación, tanto verbal como no verbal (es decir el lenguaje corporal). El entrevistado debe saber ganarse la confianza del entrevistador, que es la persona que tiene la responsabilidad de identificar si el entrevistado es apto o no apto para el puesto. No se debe mostrar rechazo, recelo o suspicacia hacia la figura del entrevistador, ya que esto puede causar una desfavorable impresión.

Una vez pasado el primer contacto, se procederá a la entrevista personal que tendrá una duración que oscilará entre los 30 y 60 minutos.

Debe tener en cuenta el entrevistado que el entrevistador no es una persona que trata de sacar sus puntos negativos, no es un enemigo, ya que sólo trata de obtener la información que crea necesaria sobre el entrevistado.

Durante la entrevista, el entrevistado debe resaltar su formación, profesionalidad, motivaciones, responsabilidad, etc… al entrevistador le interesarán datos sobre su formación, porqué eligió estudiar una cosa u otra, si está actualizado en los temas propios del puesto a cubrir, etc. Deseará conocer si es comunicativo, si acepta las opiniones de los demás, acepta el trabajo en grupo, acepta órdenes o incluso si es capaz de liderar un grupo y dar órdenes. Es importante en este caso no mostrarse beligerante, demasiado autoritario, irreflexivo…

También se considerará importante su reflexión sobre la vida, tipo de creencias, el trabajo que pretende realizar. Lo correcto será en este supuesto mostrar una actitud abierta y positiva, expresando interés real.

En las entrevistas de selección de personal podemos encontrarnos con dos partes diferenciadas: el interrogatorio y la conversación.

En el interrogatorio se realizarán preguntas claras y concisas (son preguntas cerradas), en las que bastará con una respuesta corta y precisa; ej. ¿Cuál es tu color favorito? El rojo. Se recomienda no extenderse en la respuesta y ser muy veraces y sinceros así como verse seguro a la hora de contestar, ya que esos datos lo normal es que ya los conozca el entrevistador por los test previos, y simplemente esté testando el clima emocional del entrevistado.

Si en cambio se realizan preguntas abiertas o generales supondrá que el entrevistador permite al entrevistado que se exprese libremente. Con ello se posibilita conocer más ampliamente la personalidad del entrevistado. Nos podemos encontrar en este caso con que el entrevistador utiliza comunicación no verbal como sonreír al entrevistado, afirmar con la cabeza o mantenerse en silencio. Esto no debe intimidar al entrevistado ni darle una sensación negativa, debe seguir hablando normalmente, puesto que esa es la intención del entrevistador.

En las preguntas de tipo abierto no debe el entrevistado mostrarse demasiado locuaz; no hay que responder de forma mecánica, sino por el contrario hacerlo con gran interés por todo lo que el entrevistador plantea.

No se debe precipitar al contestar, sobre todo a preguntas complejas, el aspirante debe reflexionar las respuestas pero sin mostrarse indeciso ni dubitativo.

No se debe mentir ni ocultar deliberadamente información ya que lo más probable es que el entrevistador se dé cuenta e incida con preguntas sobre el tema.

Se debe cuidar especialmente la expresión facial; hay que vocalizar adecuadamente. El entrevistado debe cuidar por que no se le pida constantemente aclaraciones o que el entrevistador no le comprenda y llegue a conclusiones equivocadas. Debe terminar todas sus frases con seguridad y sin titubeos. No utilizar palabras rebuscadas y evitar las muletillas. Debe mostrarse relajado, tranquilo, y motivado por el puesto al que aspira.

No debe utilizar un modo de expresarse alto ni estridente, ni tampoco demasiado bajo o flojo.

Es importante considerar que la entrevista no comienza con el saludo al entrevistador, sino que habrá comenzado unas semanas antes con la preparación del aspirante. Éste debe conocer el puesto de trabajo al que aspira, tales como las características profesionales, la formación y las tareas habituales; las responsabilidades, relaciones de trabajo, etc.

Especial referencia al cuidado de la imagen personal al presentarse a la entrevista. La primera impresión es importante. Si bien no existe un protocolo para la vestimenta ni tampoco es un aspecto que debería ser tomado en consideración por parte de los examinadores, es cierto que un atuendo inapropiado podrá generar un rechazo en el tribunal. No es necesario acudir como a una gala o una premiaciónpero sí con algunas prendas que demuestren profesionalismo, seriedad e interés por lograr la plaza ofertada en la convocatoria.

Hay que cuidar el aspecto del pelo y de la cara. El entrevistado varón debe procurar llevar un adecuado corte o arreglo de pelo. Es recomendable el uso de una camisa discreta, sin colores estridentes y unos pantalones largos; nada de shorts, bermudas o similares. Debe llevar zapatos cerrados y con calcetines, evitar deportivas. Si es una mujer ser discreta en cuanto a diseño y colores; no ser ostentosa con las joyas; no utilizar demasiado maquillaje o perfumes demasiado intensos. En ambos sexos, la siguiente premisa: ni pasarse ni quedarse cortos; menos es más. Evitar los pendientes o piercings en la cara. Muy importante es procurar no utilizar marcas o insignias ideológicas o deportivas.

El mejor consejo en cuanto a buena presencia es la discreción ofreciendo un aspecto aseado y cuidado. El aspecto junto al respeto y la educación al presentarse pueden ser un paso importante en la entrevista.

En la preparación de la entrevista, el aspirante debe procurar conocer perfectamente su formación y estudios. Para ello debe ayudarse de la elaboración y estudio de su currículum personal, que abarque la etapa escolar, trabajos anteriores, conocimiento o cursos, facilidad y rapidez para usar nuevas tecnologías y métodos de trabajo…

El comienzo de la entrevista es esencial para el posterior desarrollo de la misma. Casi siempre comienza con una presentación y un saludo. Si le ofrecen la mano, debe estrecharla de forma firme pero sin apretar, de una manera normal, y mirando directamente a los ojos del entrevistador. También se debe saludar al resto de personas que se encuentren en la habitación. Procurar antes de entrar tener las manos limpias y secarse el sudor, ya que puede ser un signo evidente de nerviosismo.

El entrevistado debe colocarse donde le indiquen, y no debe tomar asiento si antes no ha pedido permiso. Debe ponerse cómodo, no debe estar rígido pero tampoco encorvado o en una postura irrespetuosa. Debe procurar cambiar de postura pero no demasiadas veces ya que esto denotaría impaciencia, o inquietud. Moverse continuamente en el asiento, o mover los dedos, morderse los labios, gesticular con brazos y manos expresan nerviosismo e inseguridad. Del mismo modo, una actitud inmóvil no será recibida como algo positivo. Se buscan personas normales, coherentes, consecuentes, con capacidad para pensar por sí mismas en situaciones inquietantes y de nerviosismo. En preferible mostrarse natural; cualquier intento de fingir será percibido por los psicólogos asistentes a la entrevista.

En la entrevista saldrán cuestiones sobre la experiencia profesional del aspirante, cómo cual era su responsabilidad, cuales eran sus relaciones con sus superiores, compañeros y subordinados. En dicho caso el entrevistado debe mostrar interés y para ello debe manifestar que se ha ido perfeccionando y formando. Que cada trabajo o curso, le ha proporcionado experiencia. Debe demostrar que aprende rápidamente y que está capacitado por su formación al puesto que aspira. No debe hablar nunca mal de sus anteriores jefes, compañeros o subordinados ni de sus anteriores puestos de trabajo.

Deberá expresar las razones por las que desea pertenecer a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; éstas pueden ser económicas, profesionales, por devoción… al entrevistador le interesará cual es el grado de importancia que le da a esos factores.

Otros datos que saldrán a relucir en la entrevista pueden ser los de la situación familiar (con quién comparte su vida), si tiene con ellos algún problema al cambiar de ciudad, si le apoyan, etc… O también sobre su ocio o tiempo libre.

Serán examinadas las cualidades organizativas del aspirante, y para ello deberá demostrar sus capacidades.

Si el aspirante se muestra seguro, sin nerviosismo ni ansiedad será un dato positivo tomado como madurez del individuo y le dará la impresión al entrevistador de que está capacitado para el puesto y las tareas que le son propias. Mirar directamente a la cara y mantener una postura erguida y natural al estar sentados expresan confianza y seguridad. Un tono de voz claro, correcto, modulado es siempre grato de escuchar.

El entrevistado debe expresarse con educación y respeto, hablándole de usted al entrevistador; no debe sentarse demasiado próximo al entrevistador, guardar una distancia prudencial de aproximadamente 50 cm.

Los aspirantes fumadores deben evitar fumar antes de la entrevista para evitar el aliento a tabaco, pero si lo hicieran deben procurar tomar algún caramelo/pastilla que refresque su aliento. Durante la entrevista no se puede fumar: no hay ni que preguntarlo dado que la legislación no permite fumar en centros de trabajo, se celebra en un centro de trabajo, y los entrevistadores está trabajando.

La entrevista finalizará cuando el entrevistador le pregunte al aspirante si desea hacer alguna ampliación sobre sus respuestas o si tiene algo más que comentar. Debe despedirse con cordialidad y amabilidad y no mostrarse airado o suspicaz con el resultado de la entrevista. Tampoco hay que preguntar cuándo se sabrán los resultados, dado que el aspirante ya debe estar familiarizado con el procedimiento administrativo de selección de personal. Es preferible guardar silencio y dejar que se sospeche la ignorancia del aspirante que abrir la boca y confirmar la sospecha.